El obispo italiano Scattizo sostiene en el portal Pontifex.Roma que la homosexualidad es un pecado que debería excluir de la comunión. Considera su obligación rechazar la hostia a los gays.
Sin embargo, afirma que si un gay se acerca a pedir la comunión se le debe de dar, porque existe la posibilidad que la persona se haya confesado, arrepentido y cambiado su estilo de vida.
Aurelio Mancuso es el presidente de Arcigay, el grupo gay más grande de Italia, y afirma que el Vaticano es hipócrita de no expresarse directamente y poner en boca de obispos ancianos las palabras más horribles.
Scattizo no es el único obispo de avanzada edad que realiza afirmaciones semejantes. Giacomo Babini ya había dicho que la homosexualidad es un "pecado gravísimo" y un "vicio contra natura". Francesco Zerrillo reitera que no se debe invitar a los gays a comulgar.
El cardenal mexicano, Javier Lozano, menciona que los gays no ingresarán al Reino de los Cielos.