En un pronunciamiento en el Congreso, Barack Obama afirmó que los gays tienen derecho a servir en el ejército sin ser discriminados. Durante la semana, el almirante Michael Mullen, ya había afirmado que la ley "no preguntes, no digas" debía eliminarse. No obstante, hay quienes no apoyan estas afirmaciones.
La ley "no digas, no preguntes" se instauró en 1993, en el gobierno de Bill Clinton. Establece que una persona gay puede permanecer en el ejército estadounidense si no declara su condición. Desde entonces 14 000 soldados han sido dados de baja a causa de la ley.
Quienes quieren mantener la ley, afirman que la camadería entre soldados se pierde si alguno se expone como gay. Consideran además que los gays no cumplen sus tareas de manera eficiente por lo tanto ponen en riesgo a los heterosexuales. Afirman que los homosexuales son más débiles por cuestiones fisiológicas y sicológicas.
Las tendencias del presidente Obama vienen a fortalecer la no discriminación de los gays. Se considera que la ley se mantiene por pensamientos conservadores y los argumentos que la sustentan no son válidos.